El sistema de jubilaciones argentino es uno de los grandes problemas de nuestro país. La medida de las moratorias previsionales, que se suponía de emergencia, tuvo una gran extensión en el tiempo. En 2004, el porcentaje de jubilados con moratoria era 0%. A medida que se empezó a implementar, fue afectando al sistema, con muchas personas ingresando y utilizando el beneficio. En el año 2024, el 67,72% de los 5.630.023 jubilados tenían moratoria. Con el vencimiento de la moratoria previsional de 2023, implementada por Alberto Fernández, se producirán cambios en el sistema.

En la actualidad, quienes no cumplan con los 30 años de aportes solo podrán acceder a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) a partir de los 65 años. 

Para acceder a la PUAM se debe contar con más de 65 años; ser argentino, naturalizado con 10 años de residencia o extranjero con 20 años viviendo en el país; y no cobrar ningún otro beneficio previsional. Tampoco permite el cobro de pensión a los familiares del titular en caso de fallecimiento.

Según la página de la ANSES, no se debe cobrar ni tener derecho a ninguna jubilación o pensión de un organismo nacional o de cajas o institutos provinciales o municipales, ni seguro de desempleo. “Si estás cobrando una jubilación o pensión, debés renunciar a la misma para iniciar el trámite de la Pensión Universal para el Adulto Mayor.”, explican desde el sitio oficial. Por último, se debe mantener la residencia en el país una vez solicitada la pensión.

El problema de las jubilaciones ha sido agravado en los últimos años. En el gobierno de Fernández y Cristina Kirchner, se suspendió la aplicación de la fórmula de movilidad que promulgó el gobierno de Mauricio Macri. De esta manera, en 2020, se dieron aumentos discrecionales por parte del Poder Ejecutivo, lo que terminó siendo más perjudicial para los jubilados que mantener la fórmula de Macri.

¿Reforma jubilatoria con Milei?

Es un tema con el que no ha podido avanzar todavía el gobierno libertario. El ex titular de la ANSES, Mariano de los Heros, quien había manifestado la posibilidad de una reforma previsional "antes de fin de año", fue despedido después de esa declaración. A partir de esos dichos, el Presidente Milei declaró que “La agenda la determino yo, no un funcionario de segundo orden”. Aseguró que "la reforma previsional no es parte de este momento"

 "Usted no puede reformar el sistema previsional si usted antes no reforma el sistema laboral. El kirchnerismo hizo un montón de aberraciones. Una de esas fue dar jubilaciones sin aportes", sostuvo Milei.

Las elecciones de octubre serán cruciales para ver si el gobierno tendrá el poder en el Congreso para llevar a cabo las reformas de fondo que pretende.