Hugo Moyano aceptó un aumento del 1%: ¿se diluye el poder sindical?
Moyano había reclamado un aumento inicial entre el 8 % y el 10 % por trimestre. Hoy acordó el 1 % mensual con el Gobierno. ¿Triunfo del Gobierno?
- Hugo Moyano aceptó un aumento del 1% mensual, a pesar de haber solicitado entre 8% y 10% por trimestre.
- El acuerdo se considera una derrota significativa para Moyano, quien no pudo negociar mejores condiciones.
- El Gobierno, bajo la dirección de Luis Caputo, impuso el aumento salarial para evitar un incremento en la inflación.
- Los líderes gremiales critican la falta de capacidad de negociación y la imposición de aumentos por parte del Gobierno.
- Pablo Moyano expresó su descontento, calificando el acuerdo como una locura y sugiriendo que la conflictividad social aumentará.
- El paro general programado para el 10 de abril sigue en pie como respuesta a lo que los gremios consideran un trato injusto.
El histórico sindicalista tuvo que aceptar que el poder lo tiene Javier Milei. Al igual que cuando gobernaba el kirchnerismo, tuvo que conformarse con el aumento sugerido dispuesto por el Gobierno de turno, sin posibilidad alguna de negociación. Así firmó un aumento del 1,2% para marzo y del 1% para abril y mayo, a pesar de que los índices de inflación mensual del INDEC dictan un aumento del 2,4%.
La firma de las paritarias culminó con una significativa derrota del gremialista, a pesar de haber dispuesto un paro general para el 10 de abril. Justamente, uno de los reclamos es la poca capacidad de negociación que impone el Gobierno para la negociación de paritarias. Los líderes gremiales acusan al Gobierno de imponer el monto estipulado sin posibilidad alguna de renegociación.
Este monto fue dispuesto por el ministro de Economía, Luis Caputo, con el objetivo de evitar un aumento en los índices de inflación. El escaso aumento a los salarios incluso causó un enfrentamiento entre Caputo y el secretario de Trabajo, Julio Cordero, quien actuó como mediador en las negociaciones entre los sindicatos y los empresarios.
“El Gobierno pausó la discusión de paritarias libres. Si el Gobierno quiere hacer aumentos por decreto, que lo diga claramente, pero no lo hace. Restringe los aumentos salariales por debajo de la inflación que el mismo Gobierno plantea como parámetro y no homologa los acuerdos para que las empresas paguen.”
Eso dijo Argüello, dirigente camionero e integrante del triunvirato de mando de la CGT. El malestar entre los pesos pesados del sindicato se hizo notar. Sin embargo, no tuvieron posibilidad alguna para negociar un mejor aumento de los salarios de sus representados.
Si bien Hugo Moyano no dio ninguna declaración pública ni se mostró enojado por el acuerdo firmado, sí lo hizo su hijo Pablo Moyano, quien dijo lo siguiente:
“Obligar a los gremios a firmar 1% o medio punto de paritaria. Es una locura. Creo que viven otra realidad, otro mundo, no ven lo que sufre la gran mayoría del pueblo argentino”
Pablo Moyano era el líder de la CGT hasta que renunció en noviembre de 2024 para que su padre volviera a tomar las riendas de la conducción gremialista. Según él, "Con la política tan agresiva que ha llevado este Gobierno, tendría que haber habido 10 paros. Las barbaridades que dice el presidente, las que hemos escuchado en el Congreso y la represión salvaje hacia los jubilados de hace 10 días", dijo en Radio con Vos. Sus declaraciones no se quedaron allí, sino que añadió: "La conflictividad social va a ir creciendo (…) Hay que movilizarse y que el paro sea total".
Esto demuestra la poca capacidad de negociación que tiene la CGT con el Gobierno actual, el cual parece ser más duro a la hora de imponer aumentos salariales. Por ahora, el paro del 10 de abril sigue en pie. Si no se logran avances sustanciales en las negociaciones, lo más probable es que el paro se lleve a cabo tal como está estipulado, como una muestra de resistencia frente a lo que los gremios consideran un trato injusto para los trabajadores.