El PRO empuja a Damián Arabia a renunciar y se profundiza la fractura interna
Las tensiones dentro del PRO alcanzaron un nuevo punto de ebullición luego de que al diputado nacional Damián Arabia le pidieran que renuncie a su cargo como vicepresidente segundo del partido por ser considerado “libertario”. El legislador, alineado políticamente con la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, denunció haber sufrido maltrato verbal por parte de las autoridades partidarias y advirtió sobre una crisis más profunda en el sistema político argentino.
El Diputado, en una entrevista exclusiva para este medio y en conversación con el comunicador Julián Galeano, compartió una frase contundente que fue lo que originó el conflicto dentro del PRO “Soy vicepresidente del partido y no me importa”.
El propio Arabia relató en la red social X cómo recibió un llamado del secretario general del PRO, Facundo Pérez Carletti, quien le comunicó el pedido de renuncia. Según el legislador, el argumento fue que “había elegido otro camino” y ya no formaba parte de la vida interna del partido. Arabia replicó que nunca fue convocado a participar de las decisiones y recordó que él mismo impulsó la estrategia de acompañar a La Libertad Avanza en gran parte del país para enfrentar juntos al kirchnerismo. “Siempre voté en línea con mi bloque. Me insultó y me cortó”, escribió, dejando entrever que su continuidad partidaria está en duda.
El episodio genera interrogantes sobre el futuro de los legisladores cercanos a Bullrich, hoy con vínculos directos con La Libertad Avanza. Arabia es el único de ese grupo con un cargo formal dentro del PRO, lo que explica la presión concentrada sobre su figura.
Pérez Carletti, concejal en Santiago del Estero y dirigente cercano a Macri, se mostró en las últimas semanas promotor de una renovación interna, con figuras jóvenes y de trayectoria exclusiva dentro del PRO. Entre ellas, destacó a Martín Yeza como ejemplo de liderazgo para reposicionar al partido en Buenos Aires.
La disputa con Arabia, sin embargo, puede tener efectos inmediatos en la Cámara de Diputados, donde el bloque del PRO ya muestra divisiones en al menos tres sectores: los macristas puros, los libertarios y aquellos que buscan destino político fuera del Congreso. La reacción de Fernando Iglesias en X, apelando a “la calidad institucional que empieza por casa”, reflejó que la interna no se detendrá en un solo caso. La fractura dentro del espacio que fundó Macri parece cada vez más evidente y amenaza con redibujar el mapa opositor en el Parlamento.