Según la consultora Merca 2.0, los latinos no están satisfechos con el sistema de gobierno democrático y sólo 3 países alcanzan el 50% de satisfacción con la democracia. ¿Por qué es tan bajo este índice? ¿Cuáles son las causas de esta desconfianza?

La consultora encargada de medir determinados índices a nivel mundial, como por ejemplo, la felicidad, tasa de suicidios, etc., realizó una muestra de qué tan satisfechos están los latinoamericanos con la democracia. Sorpresivamente, la mayoría de los países cree que no es un sistema de gobierno capaz de resolver las necesidades que ellos tienen.

Índices de satisfacción de la democracia en América Latina

Los países que menos satisfacción tienen con el sistema democrático son Perú y Bolivia con un 10%, le sigue Honduras con 18%, Venezuela y Ecuador con 19% y Colombia con 20%. En dichos países menos de un cuarto de la población está satisfecha con la democracia, mientras que el resto prefiere otra forma de gobierno. Es sorprendente que Brasil con un 28%, Chile con un 39% y Argentina con un 45% tienen una imagen tan negativa de la democracia.

Otros países con bajos índices son Paraguay con 24%, Guatemala con 28%, Panamá con 25%, Costa Rica y República Dominicana con 45% cada uno. México, por su parte, cuenta con un 50% de imagen positiva, la cual ha subido luego de la elección de Claudia Sheinbaum como presidente.  

Por otro lado, Uruguay y El Salvador tienen un 63% y 62% respectivamente de satisfacción con la democracia. Son los únicos países que sostienen, con mayoría, que la democracia es la mejor forma de gobierno y no desean cambiarla. 

Problemas económicos e incapacidad de las democracias de resolverlo

El principal motivo de dicho descontento ha sido la incapacidad de la democracia de resolver las crisis económicas de cada país. Los países de la región sienten que viven cada vez peor y no ven con ojos esperanzadores que esto cambie. La democracia ha tenido varios logros, pero lo económico no ha sido uno de ellos. 

La participación en política de los ciudadanos

Una gran ventaja que tiene la democracia es que los ciudadanos participen activamente en el gobierno, no sólo emitan su voto y deleguen el poder. A través de manifestaciones, organizaciones civiles, presentación de listas y tantas otras maneras, los nativos y nacionalizados del país participan efusivamente de la política nacional de cada país. Esto hace que cada vez más los gobiernos cuenten con presiones que antes no tenían. Al no ser sumisos como en otros momentos donde la política desinteresaba a la población, los gobiernos latinoamericanos cuentan con un nuevo desafío: satisfacer a todos los grupos de interés.

Relación de países latinoamericanos con las dictaduras

Los países latinoamericanos tienen una basta experiencia con dictaduras militares. Durante la Guerra Fría muchos países fueron gobernados por dictadores con el fin de “restaurar un orden” y mejorar la situación económica. Sin embargo, en ellas se vivió una cruenta persecución de opositores que quedó grabada en la memoria. Hace unos años, debido a estas experiencias, todos los pueblos confiaban en la democracia como la mejor forma de gobierno, pero algo ha cambiado. 

¿Habrá cambios en la forma de gobierno? ¿Peligran las democracias en América Latina?

El continente es propenso a seguir líderes fuertes y carismáticos, por lo que no es descabellado creer que las democracias pueden estar en peligro. Algunos países como Venezuela o Guatemala cuentan con gobiernos que, según la Organización de los Estados Americanos (OEA), no fueron electos en un sistema abierto y transparente democráticamente. Sin embargo, ambos gobiernos se autoperciben como democráticos. Esta práctica puede llegar a extenderse a otros países, más si la población está en descontento con este sistema representativo. Si las democracias no logran resolver los problemas inmediatos que aquejan a la gente, quizá decidan tener una forma de gobierno que sí los resuelva.