Adorni encabeza la lista oficial del gobierno como candidato a legislador porteño. Sin embargo, otro liberal se presentará como candidato en una lista alternativa: Ramiro Marra. El voto liberal, que ha ido creciendo desde sus primeras elecciones, por primera vez se encontrará dividido. Por un lado, está el representante del gobierno de turno; por el otro, un exmiembro del partido que fue expulsado tras no seguir las órdenes de Karina Milei en la Legislatura porteña. 

Marra fue candidato a Jefe de Gobierno en 2023 por La Libertad Avanza, obteniendo un 13,78% de los votos, y desde entonces, la imagen del actual legislador ha ido en alza. Sin embargo, fue expulsado del partido liberal en enero de este año por no seguir los lineamientos del partido”, tras votar a favor del aumento de impuestos en la Ciudad, planificados por Jorge Macri. El votar en contra de lo establecido por el presidente de la Nación le costó su participación partidaria, pero no significó su retiro de la política. En estas elecciones, enfrentará al partido por el cual fue electo con el objetivo de reelegirse en el cargo de legislador.

La Libertad Avanza, sus candidatos y estrategia

El partido que gobierna la República Argentina presentó una lista poco más que polémica para el mundo interno liberal. Al posicionar a Manuel Adorni, vocero presidencial, como primer candidato a legislador, denota una estrategia de renovación en las filas liberales. Adorni será la cara visible de una lista oficialista que apuesta a una “renovación”, dejando de lado a los militantes del partido.

Esta supuesta renovación no cuenta con muchas caras nuevas en el mundo de la política, sino más bien posiciona a diferentes políticos que han cambiado de partido. Tal es el caso de Juan Pablo Arenaza, legislador electo por el PRO en 2021, quien se pasó al bloque de La Libertad Avanza a principios de este año. En estas elecciones, buscará su reelección, pero esta vez ocupando el 5.º lugar de un partido diferente. Esta candidatura sea probablemente fruto de una negociación con el bullrichismo.

Por otro lado, los primeros puestos de la lista cuentan con funcionarios presidenciales sin pasado electoral ni militante. Solana Pelayo (Banco Nación) y Nicolás Pakgojz (AABE) ocupan el segundo y tercer puesto respectivamente. Esto generó un malestar muy grande en las filas militantes liberales, quienes se sintieron relegados y consideran injusta esta decisión política. La estrategia del gobierno es, justamente, no mostrar militantes, sino gestores y personas de confianza. La única militante sin gestión gubernamental previa está ubicada en el 4to puesto de la lista, Andrea Freguía.

La oportunidad de Marra y el voto militante

Cuando la estrategia del gobierno fue dejar de lado a los militantes, Ramiro Marra utilizó la antítesis de esta estrategia. El ex candidato a Jefe de Gobierno integró su lista con dirigentes bien identificados con el liberalismo y con cierto recorrido militante dentro del partido. En una especie de “lista de los exiliados”, Marra apela al voto militante liberal y confía en hacer una buena elección.

La decisión de expulsar a Marra del partido y relegar a los militantes del armado de listas generó este armado de lista paralela. Si bien no hay encuestas que estipulen cuánto sacará Ramiro Marra, es sabido que los votos liberales se dividirán entre él y Adorni. Desde el oficialismo confían en sacar 25 puntos en estas elecciones, pero consideran que la candidatura del legislador liberal complicará ese objetivo.

¿Qué pasará?

Ambas listas competirán por un mismo electorado, sumando al PRO encabezado por Silvia Lospennato. Sin embargo, cuentan con perfiles distintos. Por un lado, las oficialistas a nivel nacional y local mostrarán una imagen técnica y de gestión, y, por el otro, Marra, que refleja una idiosincrasia más ideológica que apela a la etapa inicial del proyecto liberal. 

Es cierto que el electorado liberal premia la coherencia y “pureza” discursiva, por lo que no es un disparate creer que muchos votos liberales irán para la lista militante con una ideología pura que rememora los inicios del liberalismo. Además, la lista de Adorni, a pesar de ser la oficial, puede ser vista como “la lista del sistema”, que cuenta con políticos de renombre que trabajan en los diferentes poderes públicos desde hace mucho tiempo. Teniendo esto último en cuenta, es paradójico que utilicen como propuesta de campaña un ajuste dentro del gobierno de la Ciudad.

Este año, LLA renovará 6 de sus 8 bancas en la legislatura. En caso de querer mantener ese número, deberá repetir el 13,78% que consiguió con Ramiro Marra a la cabeza. Estas elecciones no suponen una simple elección ideológica, sino que representarán el curso futuro del mileísmo dentro de la Ciudad de Buenos Aires. ¿Podrá imponerse la lista oficial sin mayores problemas? ¿O la militancia hará que los referentes liberales se arrepientan de no haberlos escuchado?